Desde que se comenzó a fiscalizar electrónicamente el tránsito de Montevideo, el pasado 10 de diciembre de 2016, quienes vivimos y manejamos en esta ciudad hemos pasado a respetar religiosamente los límites de velocidad, asustados por las multas de $ 7,400 pesos (250 dólares) que nos aplicarán apenas nos excedamos 1 kilómetro por sobre lo que indican los carteles (más 10 kilómetros de tolerancia). ¿Pero que pasa con los turistas extranjeros que a diario vemos circular excediendo los límites, más que nada en la rambla?
Ignoramos que sucede con las multas que se aplican a los extranjeros que manejan sus propios coches (aún no recibimos una respuesta a nuestra consulta enviada a la División de Transito de la Intendencia de Montevideo).
Pero nos asusta lo que va a ocurrir con quienes alquilen coches en Montevideo, y no sean debidamente informados por las empresas alquiladoras de vehículos del nuevo sistema de aplicación de multas vía fiscalización electrónica.
Imaginemos un turista que alquiló un auto y se aloja en el centro, que ignora los extraordinariamente altos y excesivos montos de las multas de velocidad que aplica la Intendencia, y decide viajar desde su hotel para disfrutar un día de playa en Carrasco o en la Costa de Oro, para regresar al final del día.
En caso de excederse en ambos trayectos en todos los controles, que son seis (Rambla Sur y Carlos María Morales, Rambla Rep. Argentina y Eduardo Acevedo, Rambla Rep. de México y Costa Rica, Rambla M. Gandhi y Solano García, Rambla O'Higgins y 18 de Diciembre y Rambla Rep. del Perú y Luis A. de Herrera), a razón de 250 dólares cada multa, el total en multas en cada trayecto será de 1,500 dólares, por lo que al regresar a su hotel luego de haber disfrutado un día de playa, el desprevenido turista habrá cosechado la friolera suma de 3,000 dólares en multas. En un solo día.
Lo que no queremos imaginar es la cara del turista cuando, aproximadamente 2 meses luego de haber regresado a su país, reciba en el estado de cuenta de su tarjeta de crédito el cobro de estas multas.
A diferencia de otras ciudades, como en Brasil, que los puestos de control de velocidad por radar están anunciados con grandes carteles, en Montevideo pasan desapercibidos, y es entendible que en una vía rápida como la rambla, los argentinos y brasileros se desplacen a velocidades superiores a los limites de 60 kilómetros y hasta los ridículos 45 kilómetros que tienen algunas zonas, y por ende cosechen multas que tarde o temprano van a generar malestar con el destino.
Si bien la Intendencia puede argumentar que hay carteles indicadores de los límites, si se tiene en cuenta el altísimo valor de las multas, corresponde que en los carteles electrónicos ubicados en la rambla, o en carteles en las calles, o en folletos, o en la web, la Intendencia destaque los montos de las multas para evitar desagradables sorpresas en los turistas que eligieron Montevideo para disfrutar sus vacaciones, que pueden resultar las más caras de sus vidas.
...
