Causan gracia los periodistas que le preguntan, en enero o febrero, sobre el balance de la temporada, a la Ministra de Turismo Liliám Kechichian. El verdadero balance de la temporada de verano, con cifras reales, se debe realizar una vez finalizada la Semana Santa o de Turismo.Recién ahí se podrán comparar las cifras (número de visitantes, procedencia, consumo per capita, etc.) de esta temporada con respecto a la anterior o anteriores, y a partir de ahí hacer una evaluación seria sobre lo sucedido.
Mientras tanto se pueden ir haciendo comparaciones puntuales de tal semana, o quincena de diciembre con respecto a la anterior, o de enero, o de febrero, pero nada más que eso. En esta época que vivimos y en esta región de Sudamérica, es muy difícil, en turismo, poder hacer proyecciones con alta certeza de acierto. Dependemos en más de un 60% de uno de los mercados con mayor incertidumbre financiera del mundo, el argentino, y en un 22 % del mercado brasilero, que se muestra más estable y por suerte viene respondiendo bastante bien. Pero no hay caso, somos argentinos-dependientes, y casi todo lo que ocurra del otro lado del charco siempre será decisivo para que las temporadas sean regulares, buenas o excelentes.
Recalco, casi todo, porque si bien mucho depende de causas externas, mucho también depende de nosotros, es decir, del gobierno y de los privados.
El gobierno debe aportar la promoción del destino; otorgar beneficios a los turistas; facilitar el ingreso en los distintos puntos de entrada con trámites rápidos y personal amable y capacitado, etc.
Los privados deben aportar muchas cosas, pero por sobre todo buenos servicios y precios razonables.
¿Cómo lo vienen haciendo?
El gobierno viene aprobando con buena nota. El Ministerio de Turismo hizo bien los deberes en lo que respecta a promoción. Mantuvo presencia en medios argentinos, también se hizo notar en el resto de Latinoamérica a través de cadenas de TV internacionales, pero por sobre todo, invirtió mucha plata en Brasil. La presencia de tantos brasileros en Montevideo y en la costa este uruguaya no es accidental. Es el fruto de un trabajo de promoción continuo, dirigido al público, pero también a los agentes de viajes norteños, a través del trabajo del Ministerio de Turismo en las principales ferias de turismo brasileñas.
Mientras tanto, por el lado de los privados, tenemos de todo.
Hay operadores uruguayos como Daniel Reyes, que hacen un excelente trabajo de forma permanente con las principales mayoristas de Brasil, ganando su confianza y logrando que muchas de ellas sugieran a sus clientes viajar a Uruguay, logrando resultados tan buenos que están a la vista, el primer fin de semana de enero habían más brasileros que uruguayos caminando por la rambla de Montevideo. Otras empresas de turismo receptivo que vienen haciendo un muy buen trabajo desde hace muchos años son Transhotel, Bueme's, AGT, LB Tours y Buquebus.
Hay también hoteles de Montevideo que han realizado renovaciones en su habitaciones y trabajos de capacitación a su personal, logrando dejar muy satisfechos a sus huéspedes. Ejemplo de esta gestión son el Sofitel, Cottage, Sheraton, Four Points, Don Hotel, Holiday Inn, Orpheo Express y el Ibis.
Pero hay muchos otros hoteles, incluso algunos bastante nuevos, así como muchos restaurantes, que están muy lejos de poder ser recomendados. Y su discreta, regular, o mala atención perjudica la imagen que Uruguay debe dar para lograr que el 100% de los visitantes que llegan a Uruguay regresen satisfechos a sus países y nos recomienden para ser visitados.
No existen multas para los establecimientos que atienden de manera antipática o se exceden en sus precios. Pero existen las redes sociales, el boca a boca, y los medios como Pasaporte News, para destacar a los establecimientos que hacen las cosas bien, y también para rezongar, sin "escrachar" a nadie en particular (salvo denuncias puntuales), con el fin de que entiendan que no hay mejor manera de asegurar el éxito a corto, mediano y largo plazo, que haciendo las cosas bien.
Darío Queirolo @pasaportenews.com
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Mientras tanto se pueden ir haciendo comparaciones puntuales de tal semana, o quincena de diciembre con respecto a la anterior, o de enero, o de febrero, pero nada más que eso. En esta época que vivimos y en esta región de Sudamérica, es muy difícil, en turismo, poder hacer proyecciones con alta certeza de acierto. Dependemos en más de un 60% de uno de los mercados con mayor incertidumbre financiera del mundo, el argentino, y en un 22 % del mercado brasilero, que se muestra más estable y por suerte viene respondiendo bastante bien. Pero no hay caso, somos argentinos-dependientes, y casi todo lo que ocurra del otro lado del charco siempre será decisivo para que las temporadas sean regulares, buenas o excelentes.
Recalco, casi todo, porque si bien mucho depende de causas externas, mucho también depende de nosotros, es decir, del gobierno y de los privados.
El gobierno debe aportar la promoción del destino; otorgar beneficios a los turistas; facilitar el ingreso en los distintos puntos de entrada con trámites rápidos y personal amable y capacitado, etc.
Los privados deben aportar muchas cosas, pero por sobre todo buenos servicios y precios razonables.
¿Cómo lo vienen haciendo?
El gobierno viene aprobando con buena nota. El Ministerio de Turismo hizo bien los deberes en lo que respecta a promoción. Mantuvo presencia en medios argentinos, también se hizo notar en el resto de Latinoamérica a través de cadenas de TV internacionales, pero por sobre todo, invirtió mucha plata en Brasil. La presencia de tantos brasileros en Montevideo y en la costa este uruguaya no es accidental. Es el fruto de un trabajo de promoción continuo, dirigido al público, pero también a los agentes de viajes norteños, a través del trabajo del Ministerio de Turismo en las principales ferias de turismo brasileñas.
Mientras tanto, por el lado de los privados, tenemos de todo.
Hay operadores uruguayos como Daniel Reyes, que hacen un excelente trabajo de forma permanente con las principales mayoristas de Brasil, ganando su confianza y logrando que muchas de ellas sugieran a sus clientes viajar a Uruguay, logrando resultados tan buenos que están a la vista, el primer fin de semana de enero habían más brasileros que uruguayos caminando por la rambla de Montevideo. Otras empresas de turismo receptivo que vienen haciendo un muy buen trabajo desde hace muchos años son Transhotel, Bueme's, AGT, LB Tours y Buquebus.
Hay también hoteles de Montevideo que han realizado renovaciones en su habitaciones y trabajos de capacitación a su personal, logrando dejar muy satisfechos a sus huéspedes. Ejemplo de esta gestión son el Sofitel, Cottage, Sheraton, Four Points, Don Hotel, Holiday Inn, Orpheo Express y el Ibis.
Pero hay muchos otros hoteles, incluso algunos bastante nuevos, así como muchos restaurantes, que están muy lejos de poder ser recomendados. Y su discreta, regular, o mala atención perjudica la imagen que Uruguay debe dar para lograr que el 100% de los visitantes que llegan a Uruguay regresen satisfechos a sus países y nos recomienden para ser visitados.
No existen multas para los establecimientos que atienden de manera antipática o se exceden en sus precios. Pero existen las redes sociales, el boca a boca, y los medios como Pasaporte News, para destacar a los establecimientos que hacen las cosas bien, y también para rezongar, sin "escrachar" a nadie en particular (salvo denuncias puntuales), con el fin de que entiendan que no hay mejor manera de asegurar el éxito a corto, mediano y largo plazo, que haciendo las cosas bien.
Darío Queirolo @pasaportenews.com
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