Vestidas con ropa tradicional, un grupo de mujeres aymaras escalaron junto a periodistas de AP, la montaña Huayna Potosí, de 6.088 metros de altura, en Bolivia. Fue solo en la última etapa de la subida que se quitaron sus largas faldas como medida de seguridad. Por debajo, tenian trajes térmicos."Escalar en pollera no es fácil", dijo Domitila Alaña, de 41 años, " podrías pisarte la falda y caer, pero estoy acostumbrada".
Alaña empezó a escalar trabajando como portera en el campamento a 4.900 metros. Un trabajo que las "cholitas" hacen cuando sus esposos trabajan como guías acompañando a los escaladores extranjeros. Luego, se convirtió en cocinera, pero se interesó en saber como era la cima de la montaña después de que los turistas siempre le hicieran la misma pregunta.
Hoy día lleva escalando 17 años, y ha llegado a la cima de 3 montañas. Le gustaría ser una guía, pero la falta de dinero hace que sea difícil comprar el equipo adecuado.
En Bolivia, una empleada doméstica puede ganar 175 dólares al mes. Pero cada guía puede hacer de 30 a 50 dólares diarios, y las cocineras pueden ganar 20 dólares al día.
De las 11 mujeres que acompañaron a la Associated Press en su ascenso, seis de ellas sueñan con llegar a la cumbre del Aconcagua, el pico más alto de las Américas, de 6.959 metros de altura.

Preparando el equipaje. Hay que llevar solo lo necesario.

Rumbo a la montaña.

Disfrutando uno de los pocos trechos que son planos.

A punto de llegar.

Celebrando que hicieron cima, mostrando orgullosamente la bandera de su país.
Fuente: AP
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