La información, varios meses atrás, de que la aerolínea brasilera Azul pensaba establecer en Montevideo uno de sus hubs, fue de las mejores noticias que Uruguay podía tener en materia de conectividad aeronáutica. Mientras que el mercado argentino será siempre el principal proveedor de turistas hacia nuestro país, el mercado brasilero debe ser el que reciba la mayor cantidad de acciones de promoción, por el potencial, casi sin techo, de crecimiento que ha demostrado, al haber crecido de 150 mil a 450 mil turistas anuales en los pasados 10 años.En ese sentido, la decisión de Azul, de establecer un hub regional en el Aeropuerto de Carrasco con 8 aeronaves, fue una noticia fantástica. Con una malla de vuelos de Azul desde Brasil, el objetivo del Ministerio de Turismo de llegar a recibir 600,000 brasileros por año, se podría lograr en uno o dos años.
Pero días atrás se hizo público un comunicado interno de la Asociación Civil de Pilotos de Línea Aérea en Uruguay (Acipla), en donde se decía que Azul dejaba en suspenso ese proyecto debido a la lentitud de la Dinacia. Casi inmediatamente Azul lo desmintió con una carta en la que explicaba que los motivos de abandonar este proyecto de hub eran comerciales debido a la necesidad de usar esos aviones en el mercado brasilero.
¿Que versión es la verdadera?
Si se tiene en cuenta la lentitud que ha caracterizado siempre a la DINACIA, entonces hay que pensar que la versión de Acipla es la más ajustada a la realidad.
Repasemos el comunicado de Acipla, luego de haber tenido una reunión con Azul en el Aeropuerto de Carrasco. El Comunicado informaba que la idea de Azul era crear Azul Uruguay, y para eso inició el proceso de certificación (FASE 1) en nuestro país, el cual se encontraba en trámite. Pero que, debido a la demora de la DINACIA, decidieron dejar el proyecto en suspenso hasta una nueva valoración.
La noticia de que la DINACIA iba a tomar los 6 meses que le otorga la LAR para procesar la certificación, sabiendo que Azul necesitaba tener operando los aviones para el mes de marzo a mas tardar, no cayó nada bien a los brasileros, ya que el timing era imprescindible, máximo cuando Uruguay no es un mercado de por si atractivo (cielos abiertos, inexistencia de cabotaje, dos únicas ciudades importantes (Montevideo y Punta del Este).
¿Dónde falla la DINACIA?
Quienes trabajan en el organismo encargado de autorizar a las aerolíneas a operar en Uruguay, declaran que el trabajo que realizan lleva su tiempo, y no se pueden saltar las etapas.
Por el otro lado, quienes la critican aseguran que el trabajo que a la DINACIA le lleva un año, se podría realizar en 6 meses.
Pasaporte News tiene una opinión muy clara sobre la Dinacia. A pesar de haber solicitado a lo largo de los años, poder entrevistar a algún jerarca de ese organismo, nunca tuvo oportunidad de ser recibido por nadie, ya fuera un gerente, un asistente de gerente o una simple secretaria, nunca fue posible conocer el lugar donde trabajan, ni cuantos operarios tiene, ni cuantas horas trabajan por día. Ya este hecho demuestra que esa dependencia del Ministerio de Defensa es bastante poco ejecutiva.
En concreto, al margen de que, por culpa o no de la Dinacia, Azul haya abandonado un proyecto que habría sido espectacular para el turismo uruguayo y su conectividad aérea, el Ministerio de Defensa, de cara a eventuales futuros proyectos como el de Azul, debería hacer algo para mejorar la eficiencia de esa Dirección.
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