Está bravo hacer un pronóstico relativo al turismo y mantener el rostro impávido. Es que mientras dure la pandemia, ni Nostradamus se atrevería a predecir el futuro del turismo en Uruguay o en cualquier otra parte del mundo a lo largo de 2022. La emisión de pronósticos serios recién se podrá volver a realizar una vez que la pandemia haya sido controlada. Mientras tanto todos los anuncios y vaticinios son simplemente conjeturas, más cercanas a las adivinanzas que a otra cosa.
¿Recuerdan cuando los expertos decían que la pandemia había creado un “nuevo turismo”? Una armoniosa búsqueda de lo natural, lo más lejos posible de las multitudes, etc etc.
Pues la realidad nos ha mostrado que el ser humano no ha aprendido nada de nada, ya que en cuanto las playas españolas, italianas, griegas o estadounidenses reabrieron en el verano (del norte) de 2021, volvieron de inmediato las multitudes y aglomeraciones idénticas a la pre pandemia. Lo mismo estamos viendo en las cosas uruguayas y argentinas en enero de 2022, todos juntitos y apretaditos, como en los viejos tiempos.
Entonces, queda claro que en cuanto termine la pandemia volveremos a practicar las mismas conductas de siempre, y todos aquellos pronósticos que escuchamos via Zoom por parte de expertos y profetas de todo el mundo sobre las “nuevas conductas” y el “nuevo turista” pasarán al olvido más rápido que Bolt corriendo los 100 metros.
De lo que no hay dudas es que el día que la pandemia se declare controlada y que los países dejen de exigir un PCR para visitarlos, se romperán todos los records de ventas de pasajes.
Pero mientras tanto solo sabemos que no sabemos nada. O bastante poco, en el mejor de los casos.
Las autoridades nacionales y departamentales de turismo irán haciendo informes sobre lo ya ocurrido o sobre lo inmediato, pero no mucho más que eso.
No son acertadas las comparaciones que se vienen haciendo con las temporadas anteriores, porque se comparan los porcentajes de ocupación, y no se tienen en cuenta las plazas perdidas por los hoteles que han cerrado o cambiado de rubro, por lo que es un gran error comparar porcentajes de ocupación antes y después de marzo de 2020, cuando se debería comparar el número de las camas ocupadas entre temporada y temporada. El asunto es que para realizar esas mediciones, las direcciones de turismo o las asociaciones turísticas departamentales deberían contar con personal preparado para realizar y procesar toda esa información, y eso no ocurre en nuestro país.
Por lo expuesto, mi breve pronóstico, en base al olfato y con cero rigor científico será de verdad muy breve:
Si no se termina la pandemia
La facturación promedio del sector turístico interno y receptivo uruguayo en 2022 será un 30% mejor que en 2021
La facturación del sector turístico emisivo será entre un 10 a 20% mejor que en 2021.
Si se termina la pandemia en el primer semestre de 2022
La facturación promedio del sector turístico interno y receptivo será entre un 50 a 60 % mejor que en 2021
La facturación del sector turístico emisivo será mayor al 60% de la facturación en 2019.
Dario Queirolo
@pasaportenews
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